La especie Tetrao urogallus no se encuentra globalmente amenazada, dado su amplio rango de distribución y sus hábitats muchas veces remotos. Sin embargo, está sufriendo importantes declives en su área de distribución occidental y en Europa central, donde las numerosas extinciones locales ocasionan un aislamiento de las poblaciones.
En concreto, la subespecie cantábrica (T.u. cantabricus) también conocida localmente como faisán, gallo o pita de monte, en el límite sur de dicho área, es la más amenazada de las 12 subespecies presentes en la actualidad y puede considerarse como relicta. La gran mayoría de los ejemplares cría en Asturias; si bien la población de Cantabria se ha reducido de forma drástica y puede decirse que las aves restantes no constituyen una población viable. Sólo queda el 30% de los cantaderos ocupados conocidos en 1981 (220 de más de 720) y su área de distribución ha quedado reducida a cerca de 5.000 km2 (Fig.1), espacio que corre el riesgo de fragmentarse y conducir al aislamiento genético de dos pequeñas poblaciones (Varela, 2007; Obeso et al. 2003). Según datos del Grupo de Trabajo del Urogallo (2004) se ha constatado que estos dos núcleos de población aislados a punto de separarse ya cuentan con la práctica desaparición de la subespecie en las zonas periféricas del área de distribución. En este sentido, la desaparición del urogallo en la parte central de la Cordillera, podría llegar a aislar las dos poblaciones que al ver reducido el número total de la población presumiblemente producirán tasas de pérdida mayores (Obeso et al. 2003). Los conteos poblacionales que vienen realizando las Administraciones públicas, han puesto de manifiesto la grave situación que atraviesa la población cantábrica de Urogallos que, en apenas dos décadas se ha reducido prácticamente a la mitad (500-600 ejemplares adultos, contabilizando hembras y machos según datos del Grupo de Trabajo del Urogallo, 2004). Hay que destacar que el declive no se está produciendo de manera homogénea en toda la Cordillera sino que es más acusado en su parte oriental que en la occidental.
El escenario que presentan los urogallos cantábricos según los autores Quevedo & Bañuelos, (2007) podría resumirse en tres puntos:
  • Población muy escasa.
  • Requerimientos relativamente exigentes en cuanto a cantidad y calidad de hábitat.
  • Propio hábitat constituye un paisaje amenazado.

A pesar de disponer de una Estrategia Nacional aprobada en 2004, aún continúa siendo urgente tomar medidas de conservación, que aseguren la adecuada protección del hábitat y la recuperación de la especie (Varela, 2007). El declive continúa y no se conocen con precisión los factores que lo provocan. La población ha ido abandonando las zonas bajas, así como los bordes y la zona central de su distribución en Asturias lo que sitúa a la especie en serio peligro de extinción. La delicada situación poblacional (bajo número de ejemplares localizados) ha propiciado un cambio en la catalogación de esta especie pasando en el mes de octubre de 2005 a estar incluida como especie en peligro de extinción (ORDEN MAM/2231/2005, de 27 de junio).